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Los perros sacrificados por ignorancia
Por: Héctor L. Guisa de Alba. [CÓMO
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La
situación extrema de los perros y gatos en Corea y otros
países asiaticos ha provocado distintos frentes de lucha
(desde Argentina hasta Australia) para protestar por este ejemplo
de barbarie en la que la crueldad del ser humano con los animales
demuestra no tener límite. Perros y gatos son torturados
antes de comérselos, y esto según absurdas creencias
que dicen que la carne torturada es beneficiosa para incrementar
la potencia sexual y que también llevan a los gatos a ser
lanzados vivos en ollas hirviendo, para después licuarlos
y hacer elixires de dudosa utilidad (algunos médicos recomiendan
a personas con reuma o neuralgia que consuman estos elixires durante
varias semanas).
Es sorprendente la manera como en pleno Siglo XXI, en diversos
países del mundo aun se vive en barbarie. Lejos de mejorar
su educación y cultura, muchas naciones se arraigan a tradiciones
absurdas y carentes de todo rasgo de humanidad para caer en las
peores aberraciones haciendo blanco de su estupidez e ignorancia,
a los animales.
Durante el pasado mundial de futbol soccer, se difundió
la noticia del sacrificio de perros para ser consumidos con fines
afrodisiacos en Corea. No se puede aceptar más la idea de
que sigan en vigencia estas tendencias que no poseen ningún
fundamento más que la cerrazón mental de ciertas culturas
tradicionalistas.
Desde el punto de vista de la ciencia, no existe fundamentación
alguna que sustente la tesis de la efectividad del afrodisiaco y
menos aún que se obtenga a partir de algún subproducto
animal, específicamente de origen canino. Nada más
apartado de la realidad.
¿Qué
fundamento tiene el pensar que la ingestión de la carne de
perro generará o activará las hormonas sexuales masculinas?
¿No es infantil este pensamiento? Digno es oponerse a la
divulgación de esta costumbre y a la vez no incrementar el
enfoque mundial que se ha disparado y que atrae la atención
general.
La unión intelectual y el raciocinio de la población
se ha orientado hacia la protesta lógica y a la oposición
a este hecho. La divulgación del absurdo y sanguinario asesinato
multitudinario de perros en Corea, no debe de soslayarse, pero a
la vez se debe ser prudente en el manejo de la información
y acciones que equilibren y orienten hacia la positividad, el respeto
y la armonía.
Debemos ser propositivos. Debemos insistir en que la educación
es la mejor arma en contra de esta y otras formas de crueldad disfrazadas
de tradición y costumbre. Una protesta y una propuesta. No
más violencia del hombre en contra de los animales, ni de
los vegetales.
Por: Héctor L. Guisa de Alba. [CÓMO
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