La alimentación adecuada de tu perro

Al igual que el hombre, el perro también ama su comida, aunque a diferencia del primero, tiene un pobre sentido del gusto, por lo que es capaz de comer prácticamente cualquier cosa. Es por esta razón que muchos perros mueren envenenados tan fácilmente, pues se guían más por el olor que por el sabor.

Muchos perros de compañía soportan una vida aburrida y contemplan la hora de comer como el momento estelar del día; algunos incluso llegan a sobornar a sus dueños para que les regalen golosinas poco recomendables o para que les den de comer más veces de las debidas. Esta combinación de hechos explica por qué la obesidad constituye un verdadero problema en uno de cada tres animales domésticos.

A diferencia del gato, el perro no es un carnívoro estricto, por lo que no debe alimentarse únicamente de carne. Es más, la carne, principal fuente de proteínas, no debería suponer más de la mitad de la dieta del animal.

La carne también proporciona grasas,que contienen ácidos grasos esenciales, necesarios para diversas funciones corporales, como un buen estado de la piel y el pelaje. El resto de las necesidades calóricas diarias debe ser suplementado con carbohidratos, que se encuentran contenidos en las croquetas para perro. Una dieta comercial equilibrada proporciona todas las vitaminas y minerales esenciales.

Las proteínas son necesarias para el crecimiento y reparación del tejido muscular y óseo, y el mantenimiento de los procesos metabólicos. Los ácidos grasos esenciales dan apariencia lustrosa al pelaje del animal, proporcionan energía y una piel sana. Los carbohidratos ofrecen energía al perro y ayudan a estabilizar los movimientos intestinales dando masa a la dieta.

El perro doméstico debería de obtener todas las vitaminas y minerales necesarios en una dieta equilibrada. No obstante, a veces puede requerir complementos vitamínicos. Este caso suele darse durante la gestación, la lactancia o el desarrollo del cachorro, y cuando el animal está convaleciente de alguna enfermedad. Sólo se deben aportar estos complementos bajo la supervisión del médico veterinario, ya que su exceso puede ser tan perjudicial como su carencia.

La frecuencia de las comidas no es realmente importante, aunque la norma es una o dos veces al día. Si está sobrealimentado, habrá que reducir la aportación calórica o aumentar su desgaste energético con más ejercicio. Si tu perro se rehúsa a comer habrá que buscar consejo veterinario acerca de su salud, y ofrecerle comida dos o más veces al día, retirando los restos al cabo de un rato. La guerra entre nuestra voluntad y la del animal puede durar una semana, pero al final el perro comerá lo que nosotros queramos

Como sugerencia, puedes tomar la siguiente tabla de alimentación como una guía para darle de comer a tu perro:

  • de 1 a 3 meses cuatro a seis veces al día
  • de 4 a 6 meses tres veces al día
  • de 7 a 14 meses dos veces al día
  • de 15 meses en adelante una vez al día (dos si pesa más de 20 Kg)

Si prefieres darle un alimento comercial, procura que sea de una marca conocida. No le des nunca alimento caduco y procura que disponga de agua fresca en todo momento. Nunca le des alimento para gatos, pues es demasiado alto en proteínas. Debes ofrecerle la comida a temperatura ambiente y habrá que tirar la comida enlatada no consumida (las latas de comida se pueden guardar cubiertas con tapas de plástico en el refrigerador durante un máximo de tres días). Nunca debemos dar al perro huesos quebradizos como los de pollo, y debemos vigilar su peso, no hay que dejarlo engordar.

Si el perro se resiste a comer durante 24 horas, habrá que consultar al médico veterinario, podría tratarse de alguna enfermedad.

Si tu perro tiene exceso de peso, tendrá que hacer más ejercicio y habrá que proporcionarle raciones más reducidas o una dieta baja en calorías que su veterinario le puede recomendar.

Para algunos perros la comida llega a ser una obsesión, especialmente cuando están aburridos. Si le damos de comer siempre que nos lo pide se reforzará su comportamiento y conseguiremos un perro gordo y pesado.

Necesidades Diarias de Agua

Todos los días el perro pierde agua a través de la orina y las heces, al jadear y de una forma limitada, al sudar. Los perros dependen tanto del agua como los humanos y su cuerpo puede deshidratarse, con daños irreversibles, si no dispone de agua durante más de 48 horas. Aunque las latas de comida para perros normalmente conienen tres cuartas partes de líquido esto no basta, para satisfacer las necesidades del perro.

Deberíamos llenar todos los días su plato con agua fresca hasta el mismo nivel. Si observamos que bebe más de lo habitual conviene consultar al veterinario, podría ser signo de algún trastorno interno.

¿Cuál me llevo?

No hay nada más emocionante que el ir a comprar un perro. Lo triste es que muchos de los perros acaben en la calle, en las perreras o tengan que ser sacrificados. Por eso queremos ayudarte a contemplar todos los detalles antes de lanzarte a la aventura.

No necesariamente es cierto que te debas llevar al cachorro que se acerque a tí primero, pero sí debes buscar que no presente ningún signo de estar enfermo. Revisa que no haya secreción nasal ni señales de diarrea. Averigua qué alimento le están dando para comprar el mismo, más adelante podrás cambiar de marca. Pregunta qué vacunas tiene, o si al menos está desparasitado. En fin, pregunta todo lo que quieras acerca de su pasado, porque del futuro te encargarás tú.

¿Tienes espacio para un perro pequeño o uno grande? ¿Ya pensaste en el largo de su pelo y los cuidados que va a requerir? Porque si es perro de pelo largo necesitará más tiempo y cuidado. Quieres un perro que gane en las exposiciones, uno que cuide la casa, o quieres un perro bueno con los niños y que sea buena compañía. A lo mejor quieres un perro que espante a todos los vecinos, o solamente lo quieres para presumirlo con tus amigos.

¿Grande o pequeño?

Otro punto que debes considerar es el tamaño que el perro alcanzará cuando sea adulto. Todos los perros son pequeños cuando son cachorros, peor pronto ese pequeñito se convertirá en un perro enorme. Considera el espacio que tienes en casa para poder cuidar a un perro de raza grande.

Los perros de talla chica son muy cariñosos y juguetones. Son una excelente compañía, pero pueden llegar a ser muy celosos y muy impacientes con los niños. Su costo de mantenimiento es mejor, y en general, los perros chicos viven más años que sus congéneres de talla grande. Los perros pequeños tienen la característica de tener un fuerte carácter para su pequeño tamaño, ya que protegerán a su dueño de los peligros más grandes a pesar de ser pequeños. Son buenos compañeros para las personas de edad avanzada, o los que no requieren de un perro que tenga que salir tres horas antes de cansarse. Sin embargo, no son lo adecuado si quieres un perro para los niños, ya que será un juguete muy delicado y prácticamente todas las razas pequeñas o miniatura se estresan con los juegos bruscos.

Para eso existen perros medianos que tendrán mejor carácter y paciencia. Los perros grandes generalmente aceptan y protegen a los niños sobre todo si desde cachorros crecieron con ellos. También deberás pensar antes de adquirir un cachorro si será un perro difícil o fácil, si es tu primer perro. Hay perros con mayor energía que otros y el tener un perro en casa cambiará parte de tu vida. Debes tener en cuenta la cantidad de ejercicio que necesita el perro de acuerdo a su raza, edad y estado fisiológico. Los perros de gran talla son excelentes guardianes y son muy protectores, tienen mucha paciencia con los niños y son muy cariñosos con la familia. Pero ten en cuenta que el tamaño de tu perro es proporcional a los gastos que requiere. Piensa en su alimentación, sobre todo.

¿Cachorro o adulto?

Aceptémoslo, los cachorros son adorables. Sin embargo, con toda esa ternura que emana de sus hermosos ojos, viene también una serie de conflictos: necesita mucho tiempo, trabajo, paciencia, dinero y comprensión. Lo primero que debes pensar es en entrenarlo para hacer del baño donde tú lo quieres. ¿Crees tener la paciencia y la determianción para hacerlo? Ahora piensa en el gasto que significa el llevar un buen calendario de vacunación y desparasitación. ¿Tendrás la paciencia y la comprensión necesaria para entender que tu perro necesita morder algo cuando veas que ha arruinado tu mejor par de zapatos?

Con un perro adulto te evitar muchos de estos problemas. Generalmente ya han sido educados para ir al baño, sentarse, echarse y quedarse quietos; además, los costos de vacunación y desparasitación son mucho menores a los de un cachorro. Sin embargo, a veces ocurre que un perro adulto ya trae consigo “vicios” conductuales, y que esto puede llegar a ser un problema serio.